Katsumoto – La flor perfecta es algo muy raro. Quién se dedique a buscar una sola no habrá malgastado su vida.
Algren – ¿Quién envió esos hombres?
Katsumoto – Escribo un poema… Los ojos del tigre son míos. Pero él viene de allende.
Algren – ¿Fue el Emperador?
Katsumoto – Si el Emperador desea mi muerte, no tiene más que pedirla.
Algren – Asi que fue Omura.
Katsumoto – Me resulta difícil acabar con el poema. Sugiéreme un último verso.
Algren – No soy escritor.
Katsumoto – Pero has escrito mucho desde que llegaste aquí.
Algren – ¿Qué mas te ha dicho Taka?
Katsumoto – Que tienes pesadillas como todos los soldados. Los que se averguenzan de lo que han hecho.
Algren – No tienes idea de lo que he hecho.
Katsumoto – Has visto muchas cosas.
Algren – Sí…
Katsumoto – Y no temes a la muerte. Aunque a veces la deseas. ¿No es cierto?
Algren – Cierto.
Katsumoto – Sí, yo también. Eso ocurre a los que han visto lo que hemos visto nosotros. Luego vengo a este lugar de mis antepasados y recuerdo que como estas flores morimos todos… reconocer la vida en cada sorbo de aire… en cada taza de té…en cada muerte que causamos… Ese es el camino del guerrero.
A propósito del estrés
Cuando te detectan una neuralgía
occipital precipitada, principal y casi únicamente por estrés, te paras a
pensar mucho algunas cosas. No me considero una persona estresada. Más bien al
contrario, y aún más si cabe este último año. Me gusta disfrutar de los
momentos, de cada momento, de cada persona, de cada situación. Sin embargo, leyendo por ahí, me he ido informando.
Probablemente, ni todo lo que haya leído sea verdad, puede que ni siquiera se
acerque a ella.
A pesar de ello, me ha hecho
pensar y quiero compartir las conclusiones aquí.
Dicen, que cuanto más te
estresas, más comes. Actualmente estoy 7 kilos por encima de mi peso ideal.
Primer minipunto para el estrés.
Dicen, que cuanto más te
estresas, más bebes. Nunca he sido de los que quiere beber siempre que sale, ni
cercano a los que beben en demasía. Nunca hasta este año. Segundo minipunto
para el estrés.
Dicen, que cuanto más te
estresas, más débil es tu sistema inmune. Estos últimos meses he estado para el
arrastre. Tercer y último minipunto para estrés.
Puede ser que estos puntos no estén relacionados entre sí, pero como poco resultan llamativos.
Ahora vienen los aspectos claves:
¿por qué se produce este estrés y cómo deshacerme de él?. Para otra entrada.
Ya lo escribió Cervantes
Quijote:
Sancho, quién repica en la puerta de esta manera?
Sancho: Mi señor, es maese Don Amor, que vino a
traerle bienestar y felicidad
Quijote: A traerme bienestar y felicidad dices?
Sancho: Sí mi señor
Quijote: Pregúntale que fue lo que vino a
llevarse entonces
Pero tenías razón
Sé que el otro día no te lo dije, pero tenías razón. Las cosas no dejan de ser difíciles simplemente porque quieras que no lo sean. La vida es dura, eso nadie te lo puede negar y a ti las circunstancias te han hecho verlo más de una vez.
A veces me paro a pensar que sería estar en tu lugar. Lo intento, pero sé que por mucho que me esfuerce nunca lo sabré.
Lo siento. Si pudiera expresar realmente lo que siento... pero es que simplemente las palabras son insuficientes para traducir este pesar que me acompaña ya desde hace un año atrás.
Te he echado de menos, ¿sabes? sé que no tengo derecho a decirte tal cosa después de como te he tratado, de como te ha tratado la vida, de como sin quererlo te he hecho tanto daño. Pero sí, te he echado de menos. Para mí las cosas tampoco están siendo nada fáciles, y sé que tu simple voz al otro lado del teléfono me hubiese sacado una lágrima y desterrado así de mí toda amargura.
Y es que sé que te haría gracia este sentimiento que me ronda la cabeza... pues tú has sido la persona que mejor ha sabido describírmelo. Y es que tú lo has sufrido mucho antes que yo.
Esa sensación de ser y no ser. De pertenecer al mundo y al mismo tiempo no pertenecer a nadie. Como si tu vida tuviese un sentido que ni tu mismo te crees. Como si fueras la pieza que nunca encaja en tu rompecabezas.
Echas la vista atrás y piensas en qué punto te perdiste. Dónde diste el paso en falso que tu vida no te ha perdonado desde entonces. A veces piensas que lo sabes, pero simplemente eres demasiado cobarde como para admitirlo. Y así, decides seguir adelante, esperando que sea alguien quien te de la solución. Sucumbiendo día a día a la apatía y a la monotonía.
Si tú supieras lo que daría por echar marcha atrás... por ser capaz de volver a mirarte a los ojos sin que me estrangulara el alma por dentro y me dejase sin respiración. Lo que daría por volver a abrazarte y recuperar en ti un poco de ese sentido que mi vida parece haber perdido desde unos años.
Muy a mi pesar, ambos vivimos en la realidad. Tanto tú como yo sabemos que ya nadie volverá a ser lo mismo. Por mucho que me esfuerce, que te esfuerces, las palabras entre nosotros ya carecen de sentido y solo queda el vago recuerdo de lo que fue una bonita amistad. A pesar de ello, espero que nunca olvides lo que hubo entre los dos, más sé que la nostalgia no me dará tal tregua.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)