Sin rumbo

Hace días que vivo por inercia, sin saber a donde voy. Simplemente dejándome llevar por compromisos y deberes. No disfruto, no vivo.
Tras una semana de locura, sin parar ni para respirar, descansé. Pero descansé y me quedé con una sensación rara.
Pensé que ya no te quería. 
Pensé que ya no te necesitaba.
Já.
Si no te quiero, si no te necesito, ¿por qué esa locura de semana?
¿Por qué esta mala sensación?
¿Por qué este mosqueo con el mundo?
Pues claro, porque me relajé.
Porque me quise dejar llevar otra vez.

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