Malas noticias


Ocurre que cuando das una mala noticia, mucha gente se cree que la mala noticia eres tú
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Yo sé muchas cosas sobre malas noticias y todo eso.
Si la noticia que tienes que dar es muy mala, es conveniente dar otra buena antes o después. Preferiblemente después.
Para compensar.
El problema es que no abundan las buenas noticias.
Otro problema es que, algunas veces, cuando quieres darte cuenta , te has acercado demasiado a la mala noticia.
Como Ícaro.
Si hubiera sabido cómo le iba a ir, no creo que se hubiera empeñado en acercarse tanto al Sol.
En realidad solo existen dos tipos de noticias: las que no le dirías a nadie y las que no puedes evitar contar. De las primeras hay muy pocas; porque si tienes una noticia, lo más difícil del mundo es aguantarte y no contarla.
Pero dar una mala noticia puede doler tanto como escucharla. O más.
Ahora también sé que lo peor de una mala noticia es que, cuanto más cercana a ti sea la persona a quien se la tienes que dar, es más fácil que tú también acabes formando parte de ella.
De la mala noticia, quiero decir. No de la persona.
O sea, que si cuentas una mala noticia, al final lo pasas muy mal; la gente acaba creyendo que el recadero y el recado son la misma cosa.
"¿Por qué tuviste que decirmelo?", te dirán.
El problema es que si te lo callas, la persona puede pasarlo todavía peor.
"¿Por qué no me lo dijiste?", te dirán.
Pero lo peor sin duda es cuando la gente se entera que le has dado una mala noticia a alguien.
"¿Por qué se lo dijiste?", te dirán.
Es muy difícil tomar una decisión sobre este asunto.
Una vez leí que en la Antigua Grecia le cortaban la cabeza a los mensajeros que traían malas noticias; tal vez esa fuese la solución.

Espinas


Le preguntó el maestro al alumno: ¿Para qué cuidar el rosal?¿Para arriesgarte a que por un brote malo se eche a perder toda la planta?No merece la pena.

Y el alumno respondió: "Sí, claro pero, ¿No son algunos de los mejores momentos de la vida errores?Además, si una espina me hiere... me alejo pero no la aborrezco. Ni mucho menos culpo a la planta, la cual cargaría con culpas que no tiene"

Caminar despacio


He estado siglos durmiendo...
Y ahora me han despertado...
¿Por qué me han despertado?
Si ya lo había hecho todo
llegué, luché, gané...
y el mundo fue mío.
Luego lo perdí todo
y supe perder,
sufrí mi ruina y mi derrota
como un gran señor,
con un estoicismo senequista ...
y cuando ya no tuve nada,
me eché a dormir
Ahora me han despertado
¿Para qué?¿Para ver todo lo que perdí?
todo aquello que una vez fue mío
y que ahora no tengo ...
pero ...
¿No dijo alguien que para ganarlo todo
hay que perderlo todo?
Por eso pienso a veces,
que les llevo mucha ventaja a los otros,
a los que no ha perdido ni saben perder.
Una gran delantera
Por eso es porque me echo a dormir ahora, para esperaros,
y cuando camino, lo hago despacio, muy despacio.
Os llevo una gran ventaja

Luz


-"¿Luz?¿Qué es la luz?" - preguntó el chico, que no lo era ya, pero para su maestro (y ahora amigo) siempre lo sería.

-"Es aquello por lo que darías todo y, a la vez, te lo daría todo a ti ..." - Fue la contestación que obtuvo.

...

-El joven pensó durante unos segundos tras los cuales formuló una nueva pregunta:

-"Entonces, ¿Crees que sólo existe una luz que nos alumbra a cada uno?"

-El maestro sonrió para sí; efectivamente su discípulo había aprendido bien aquella lección

-"Sí, aquella a la que se lo daremos todo"

-En el rostro del joven se pudo observar que la respuesta no llegaba para satisfacer la curiosidad del joven:

-"Pero, ¿Qué ocurría si te equivocas de Luz?"

-"Desconozco una respuesta para eso. Puede ser que perdieses tu oportunidad, pues la verdadera oportunidad solo se te presentará una vez en la vida; y si la has malgastado antes tal vez ya no estes preparado para reaccionar adecuadamente frente a ella ..." - respondió el maestro maliciosamente para ver si realmente había conseguido hacer ver a su alumno la verdadera lección sobre aquello.

-"Oh, sí, ya sé a lo que te refieres ... Pero no pienso así, pues ahora te hablo de mi caso, no de uno hipotético - respondió el discípulo para disfrute del maestro - es cierto una vez creí encontrarla; también es cierto que la perdí, pero cuando yo estaba más perdido y creía estarlo ya para siempre, apareció una nueva ..." - repuso el chico

-El maestro sonrió satisfecho, animándole a continuar.

-"Sí, una nueva y más brillante todavía ... que me hizo ver como son las otras luces en realidad" - concluyó el discípulo.

TODO


El Balonmano es mucho más que una palabra.
El Balonmano no se mira, se disfruta.
El Balonmano no se practica, se siente.
El Balonmano no gusta, se ama.
El Balonmano no es como las demás religiones, está por encima de ellas.
El Balonmano no es un deporte como los otros, es único.
El Balonmano no es como el sexo, el Balonmano se ama.
El Balonmano no se puede comparar, ni sentir. Ni siquiera se puede hablar de Balonmano así como así.
Para hablar de Balonmano, no basta con haber metido un gol una vez, ni dos, ni mil. Hace falta mucho más.
Balonmano es aquello que se siente.
Balonmano es aquello que se disfruta, que nunca aburre.
Balonmano es aquello que se lleva dentro, a la izquierda, en el corazón.
Balonmano no es mirar un partido y chillar cuando el árbitro se equivoca. Balonmano es aplaudir cuando termine una posesión defendiendo hasta morir.
Balonmano no es ganar un partido y saltar sin parar, Balonmano es saludar a todos aquellos que te han ayudado a poder jugar ese partido: rivales, árbitros, compañeros y público.
Balonmano es agradecer a todos los jugadores, los que han pasado, los que juegan y los que llegarán.
Balonmano es estar preparado para a seis metros, sea cual sea el marcador, a falta de 5 segundos, y darlo todo.
Balonmano es aprovechar todas las oportunidades al 100%.
Balonmano es amar el balón, tratarlo bién y no dejarlo escapar sin que pase por la red.
Balonmano es no rendirse. Es dureza. Es combatir. Es ganar.
Balonmano es ver el escudo de tu club y dar la vida por este en la pista.
Balonmano es ver los colores de tu camiseta y sudarla.
Balonmano es disfrutar cada segundo que corre del cronometro, disfrutar con cada 7 metros que lanzas, disfrutar con cada sonido del balón al botar contra el suelo o al pararlo el portero de tu equipo, disfrutar de cada jugada al máximo, sin perder detalle alguno.
Balonmano es respeto.
Balonmano es lanzar el balón a portería. Sonreír sin saber si entrará. Ver el balón rodando hacia la meta. Sentir como tus pies vuelven en contacto de nuevo con el suelo. Ver como el balón empieza a pararse. Escuchar el sonido del balón pasando por la red, sin tocar siquiera el poste. Y lanzar otra vez, hasta fallar.
Balonmano es tristeza al ver una lesión larga, y alegría al ver tus compañeros ganando sin ti y dedicándote la victoria.
Balonmano es dar las gracias. Gracias marcador para enseñarme a ganar y perder.Gracias EQUIPO.
Balonmano no es llorar al perder, es llorar cuando se es un perdedor.
Balonmano es lanzar cada tiro como si fuera el ultimo de tu vida.
Balonmano es amor.
BALONMANO ES TODO

Comienzo del cuento


Érase una vez un príncipe de un lejano país que se halló una mañana en la peor de las situaciones imaginables: perdidamente enamorado de la mujer de un sueño.

Acababa de despertarse cuando, de pronto, se sintió abrasado por un fuego invisible; estremecido por un dulce temblor que le invadía todo el cuerpo, poro a poro, desde la punta de los pies hasta la de los cabellos. Un momento se le paró en el pecho, a golpearle con ardor silencioso; mensajero de la ¿Buena? nueva.

-¿Qué es lo que me pasa?-

Se preguntó incorporándose a duras penas en su lecho y tratando de reconocer a su alrededor las demás cosas. No había terminado de decirlo cuando la imagen inmaculada de una mujer bellísima irrumpió en su mente, como un fruto espontáneo. Tan cegador fue que hubo de cerrar los ojos. Cuando pudo entreabrilos, empezó a recordar que era altiva y serena; de ojos color miel melancólicos y de un sonreír diminuto y carnal. Era con quien había estado soñando toda la noche ... ¡Cómo olvidarla! Pero no había sido un sueño hilado; sino abrupto, pura confusión de voces, caminos, destinos, personas, tumultos de exaltación y miedo, desesperanza, dolor y, por último, felicidad.

A medio vestir, y sobreponiéndose a la incomprensibles realidad del castillo, llegó el príncipe a la cámara real; sobresaltando a los allí presentes.

-¡Padre, esa mujer es la hermosura del mundo!

-¿Cúal?

-La que he soñado

-Tú estás loco, hijo mío.

-Sí, pero de amor total.

Ya ...

Ya perdoné errores casi imperdonables.
Ya intenté sustituir a personas insustituibles y olvidar a personas inolvidables.
Ya hice cosas por impulso.
Ya me decepcioné de personas que pensé que nunca me decepcionarían pero también yo decepcioné a alguien.
Ya abracé para proteger.
Ya reí cuando no podía.
Ya hice amigos eternos.
Ya amé y fui amado, pero también ya fui rechazado.
Ya fui amado y no supe amar.
Ya grité y salté de felicidad.
Ya viví de amor e hice juramentos eternos pero fallé muchas veces.
Ya lloré oyendo música y viendo fotos.
Ya llamé sólo para escuchar una voz.
Ya me apasioné por una sonrisa.
Ya pensé que me moriría de tanta tristeza. Tuve miedo de perder a alguien especial (y acabé perdiéndolo)...mas, sobreviví!
Y todavía vivo!
No paso por la vida...y tú tampoco deberías pasar, vive!! Es bueno ir a la lucha con determinación, abrazar la vida con pasión, perder con clase y vencer con osadía. Porque el mundo pertenece a quien se atreve y la vida es mucho para un ser insignificante

Las dificultades


Existe un proverbio que reza: "Cuando el agua sube, el barco también". En otras palabras, frente a las dificultades, las facultades se agudizan. Es cierto que los hombres valientes cultivan seriamente sus talentos cuando las dificultades con las que están enfrentados son importantes. Es un error imperdonable dejarse abatir por las dificultades