- Él, él se dedica a hacer daño a las personas. No como tú, claro. Pero daña. Así que lo mejor es apartarlo de mí.
- ¿Ah sí?
- Sí.
- Mira, a mí todo el mundo me considera un lunático. Pero créeme, las personas que realmente pueden hacerte daño, son las que te importan de verdad. Se te meten dentro y te destrozan hasta … Hasta el punto que crees que no vas a poder recuperarte, joder.
- ...
- Mira, me amputaría el brazo aquí mismo porque me mujer me destrozara de nuevo el corazón, solo una vez más. Que volviera a hacerme sentir así de mal una vez más. Mi esposa no tenía piedad conmigo, me machacaba y me hundía. Pero ya nunca más me hará daño. Nunca volveré a sentir eso. Y tu aquí, amargándote por algo que tienes. Porque lo tienes. Así que aférralo con las dos manos y no lo sueltes. ¿Estamos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario