He estado, y seguiré, dándole muchas vueltas a lo que ha ocurrido con mi vida en este último año y medio.
Y hoy he leído cierta frase que me ha hecho plantearlo desde otro punto de vista
"Nada te hace fracasar tanto como el éxito".
Esto viene a decir que cuanto más éxito tienes, más vulnerable eres.
¿Cómo puede ser?
Muy simple: el éxito te hace nadar en la autocomplaciencia, en la arrogancia.
Dejas de avanzar, de exigirte, de trabajar duro, arriesgarte e innovar.
¡Qué bueno que me ha pasado todo esto!
No es fácil volver a empezar, con 23 años sentía mi vida casi resuelta.
Lo tuve todo, y ahora siento que no tengo nada.
No me malinterpreten, estoy intentándolo.
Pero no es fácil.
He pasado de estar todo el día deprimido (con pequeños momentos de alegría) a solo estar uno de cada dos.
Y es duro, más aún estando solo.
Me desvío, eso no toca hoy.
Como decía, ¡qué bueno que me ha pasado todo esto!
Empezamos de cero, pero ahora sé todo lo que puedo conseguir.
O casi todo.
Hay cosas que cambian irreversiblemente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario