Julián meditó un momento y luego me dijo:
-Por suerte, John, así lo hice. Carl Jung escribió que "la visión sólo llega a ser clara cuando uno puede mirarse el corazón. El que mira hacia fuera, sueña; el que mira hacia dentro, despierta". Aquella noche tan especial, yo miré a mi corazón y desperté a los secretos seculares para enriquecer la mente, cultivar el cuerpo y nutrir el alma. Ahora me toca a mí compartir estos secretos contigo.

