Enamorarse y amar

Enamorarse es amar las coincidencias, y amar, enamorarse de las diferencias.
El enamoramiento no es un sentimiento compartido porque no existe aún el sujeto con quien compartir.
El enamoramiento es una locura gratuita y casi inevitable, técnicamente un cuadro de confusión delirante con exaltación maníaca.
El amor, en cambio, es un producto cuerdo y costoso. Es más duradero y menos turbulento, pero hay que trabajar duro para sostenerlo.

La pareja

Una pareja es más que una decisión, es algo que ocurre cuando nos sentimos unidos a otro de una manera diferente. Podría decirse que desde el placer de estar con otro tomamos de la decisión de compartir gran parte de nuestra vida con esa persona y descubrimos el gusto por estar juntos. Aunque es necesario saber que encontrar un compañero de ruta no es suficiente: también hace falta que esa persona se capaz de nutrirnos. Que, de hecho, sea una ayuda eficaz en nuestro crecimiento personal.
El amor se construye entre dos, sobre la base de una química que hace que nos sintamos diferentes, quizás por la sensación mágica de ser totalmente aceptados por alguien.
Estar enamorado y amar.
Qué difícil es hablar de esto.

Supérate

Hablando con mi amigo, el cual andaba medio depresivo, me comentó algo así: 
-Los más fuertes superan los problemas. Los más debiles nos planteamos nuestra existencia ante un problema, o mejor dicho, nos planteamos el sentido de nuestra existencia.
-¿Nos?
-Sí, nos.
-¿Seguro?
-Que sí, somos iguales.
-No me gusta el camino que estás siguiendo. Tú y yo no nos plantemos nuestra existencia. Es más, nosotros no tenemos problemas
-¿Y eso?
-El éxito solo es alcanzado para aquellos que no saben que el fracaso es inevitable. No sé, pero yo no sé que es eso de fracasar, ¿y tú?

¿Qué echas de menos?

Echo de menos pasar un día sólo contigo, sin llamadas inoportunas ni nadie que nos moleste.
Echo de menos que me mires con cariño y me digas que me quieres incluso que me amas.
Echo de menos que nos riamos sin parar hasta que nos duela la barriga.
Echo de menos discutir por tonterías, pero por nuestras tonterías, por las de los dos, solo nosotros dos.
Echo de menos que te preocupes por mí y solo por mí, que no tengas ojos para nadie más.
Echo de menos dar un paseo de la mano y que se nos olvide el tiempo, el mundo, que seamos solo dos.
Echo de menos que me des un besito a cada minuto ¿Qué digo?, a cada segundo.
Echo de menos que me llames sólo porque te apetezca escucharme o simplemente para recordarme que me quieres.
Echo de menos esos planes geniales que preparabas cada fin de semana.
¿Sabes? Creo que lo que de verdad echo de menos es aquel niño de sonrisa bonita del que me enamoré.