Define la felicidad
Felicidad en estado puro, brutal, natural, volcánico, que gozada, era lo mejor del mundo... Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, chutes, porros, hachís, rallas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, lsd ,éxtasis... Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, que una orgía, una paja, el sexo tántrico, el kamasutra, las bolas chinas... Mejor que la nocilla y los batidos de plátano... Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del Milenium... Mejor que los andares de Ally Mcbeal, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford... Mejor que el pequeño paso de Amstrong sobre la Luna, el Space Mountain, Papa Noel, la fortuna de Bill Gates, las malas experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro, todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágenos de los labios de Pamela Anderson, mejor que los excesos de Morrinson... Mejor que la libertad... Mejor que la vida.
Trenes que pasan
Y tú ahí mirando a la nada, viendo como pasa la vida pero no haces nada, esperas sentado a que se destruya tu alma
y pasan los años, los meses,los trenes
y tú en el anden pero siempre los pierdes
y cuando se marchan les gritas pero no se detienen
No consigo darte más porque no tengo,
para ti no fue suficiente entregarte el cielo,
te quedaste quieta viendo morir, lo nuestro
viendo morir lo nuestro.
Y dime ¿cuándo fue el momento?, dime ¿dónde, dónde acaban los besos?, dime ¿cuándo olvidamos que valía la pena seguir luchando por estos recuerdos?
¿Quién lo va a entender?
Me encanta esa risa tonta que se te escapa estando en la cama de madrugada, cuando digo te quiero y tu me dices que miento. Me encanta cuando dices que me amas sin medias palabras solo con miradas.
¿Y sabes por qué? Porque lo nuestro es eterno...porque no es sólo querernos; que es mucho mas que eso, mucho mas que eso.
Y hasta el ruido de tus tacones, cuando te enfadas y te vas. Simplemente, ¡me encanta!
Porque nadie puede entender, ni saber lo que siento al ver tus labios rozando mis cuello y poniendo de gallina mi piel ¿quién lo va a entender?
¿Qué es lo que tú puedes aportar en mi vida?
Él le pregunta a ella lo siguiente:
-¿Qué tipo de hombre estas buscando?
Ella se quedó un momento callada antes de mirarlo a los ojos y le dijo:
-¿De verdad quieres saber?
-Sí
- . . . Siendo mujer en esta época, estoy en una posición de pedirle a un hombre lo que yo sola no puedo hacer por mí. Yo pago todos mis caprichos, yo ayudo en mi casa, yo voy al súper, yo hago las compras y todo sin la ayuda de un hombre. Yo estoy en la posición de preguntar: ¿Qué es lo que tú puedes aportar en mi vida?
Ella rápidamente sabiendo lo que él estaba pensando añadió:
-No me estoy refiriendo al dinero. Yo necesito algo más. Yo necesito un hombre que luche por la perfección en todos los aspectos de la vida.
Él cruzó los brazos y mirándola le pidió que se lo explicara. Ella, claramente decepcionada, siguió:
-Yo busco a alguien que luche por la perfección mental, porque yo necesito a alguien con quien conversar y que me estimule mentalmente. No necesito a alguien mentalmente simple.
Yo estoy buscando a alguien que luche por la perfección espiritual. Necesito a alguien suficientemente sensible para que me comprenda por lo que yo paso en la vida como mujer, pero suficientemente fuerte para darme ánimos y no dejarme decaer.
Yo estoy buscando a alguien el cual yo pueda respetar. Para poder ser sumisa, yo debo respetarlo. No puedo ser sumisa con un hombre que no pueda arreglar el mismo sus problemas. No tengo ningún problema con el ser sumisa (simplemente él tiene que merecerlo). Dios hizo a la mujer para ayudar al hombre.
Yo no puedo ayudar a un hombre que no se puede ayudar a si mismo.
Cuando terminó lo miró a los ojos y se le veía muy confundido y con interrogantes:
- Estás pidiendo mucho.
Ella simplemente contestó:
-Yo valgo mucho.
-¿Qué tipo de hombre estas buscando?
Ella se quedó un momento callada antes de mirarlo a los ojos y le dijo:
-¿De verdad quieres saber?
-Sí
- . . . Siendo mujer en esta época, estoy en una posición de pedirle a un hombre lo que yo sola no puedo hacer por mí. Yo pago todos mis caprichos, yo ayudo en mi casa, yo voy al súper, yo hago las compras y todo sin la ayuda de un hombre. Yo estoy en la posición de preguntar: ¿Qué es lo que tú puedes aportar en mi vida?
Ella rápidamente sabiendo lo que él estaba pensando añadió:
-No me estoy refiriendo al dinero. Yo necesito algo más. Yo necesito un hombre que luche por la perfección en todos los aspectos de la vida.
Él cruzó los brazos y mirándola le pidió que se lo explicara. Ella, claramente decepcionada, siguió:
-Yo busco a alguien que luche por la perfección mental, porque yo necesito a alguien con quien conversar y que me estimule mentalmente. No necesito a alguien mentalmente simple.
Yo estoy buscando a alguien que luche por la perfección espiritual. Necesito a alguien suficientemente sensible para que me comprenda por lo que yo paso en la vida como mujer, pero suficientemente fuerte para darme ánimos y no dejarme decaer.
Yo estoy buscando a alguien el cual yo pueda respetar. Para poder ser sumisa, yo debo respetarlo. No puedo ser sumisa con un hombre que no pueda arreglar el mismo sus problemas. No tengo ningún problema con el ser sumisa (simplemente él tiene que merecerlo). Dios hizo a la mujer para ayudar al hombre.
Yo no puedo ayudar a un hombre que no se puede ayudar a si mismo.
Cuando terminó lo miró a los ojos y se le veía muy confundido y con interrogantes:
- Estás pidiendo mucho.
Ella simplemente contestó:
-Yo valgo mucho.
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