Suficiente

-Lo cierto es que, aunque me encante que me levantes, esta vez no me ha terminado de ilusionar.
-Sí, ya veo como te encanta todo.
-En realidad,  me has preocupado y todo - contestó él ignorando su ironía -. Cinco llamadas perdidas ...
-¿Qué iba a pasar?
-Yo que sé. Me preocupaste, vida.
-Pues ya está. Puedes estar tranquilo que no hay nada de lo que tengas que preocuparte, al menos por mi parte ...
-Yo creo que sí tengo que preocuparme. No estás precisamente contenta.
-No tengo motivos
-¿Para estarlo?
-Sí
-Quiero pensar que quererte no está nada mal, la verdad. Pero veo que no es suficiente. Es una lástima, porque estudiando magisterio, poquito más voy a ser capaz de darte.
-No sé que quieres que te diga.
-No hace falta que digas nada, vida.

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